Nada vuelve a ser igualdos témpanos de fuego se funden
entrelazan sus esencias en un acto efímero
rearman el amor, no lo hacen lo rearman por que el amor hecho esta.
Pasa una jornada de apetitos y esperas
de expectativas, de nombres y sonrisas
llegan también los dolores bien gozados en la dulzura de la espera
llegan malhumores, melancolías; pero ante todo incertidumbre.
Pasamos al tiempo preciso de aquel divino avistamiento
de angustia por que comprendemos que nada vuelve a ser igual
aquella consecuencia del ser uno en tiempo y espacio está tocando
quiere reconocer el mundo al que fué invitado.
Nada vuelve a ser igual
una pequeña forma de vida, tuya y mía respira por los dos
nos recuerda el peso de una vida, una obra en mármol que en bruto esta
Nada vuelve a ser igual, ni tú, ni él, ni nadie.
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