No debí pero así lo hice, de hoy para hoy así fue
me enamoré de una mujer simple como una canción, como un soneto.
Una mujer con nombre de santa y un cuerpo mortal
con labios pintados y los ojos como girasoles, o como noches.
Esta mujer, -repito-, ¡Esta mujer! -(así esta mejor)
Ella suena como vals y como requiem, ¡Esta Mujer!
Ella me recuerda, nos recordamos cuando estamos
Ella es inversamente proporcional a mi deseo, ¿o no? ¡Esta mujer caray!
Le escribo, mas bien le escribí y con las letras sangrando dije:
"Te extraño cuando no te veo, cuando no estás
te extraño y asi te digo que te quiero aqui, hoy.
Te espero con premura, con mirada en lejanía
Te extraño cuando no estás
Pero mas te extraño cuando estás por breves e irrepetibles instantes, te extraño en tu abrazo pues sé que tendrás que partir".
Termine la carta y ella sonrió.
¡Ah! Esta mujer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario