Sin respiración en ese momento
tú con tu boca, tu cuerpo descubierto y el deseo cálidocon tu piel terciopelo y tus pechos, y tu vientre
Yo con mis manos que son tus manos
con mis ganas, mis fuerzas y mis deseos por ti
con mis visiones sobre tí, sin camisa para tí, solo para ti
Sin respiración por que nos enfrentamos
comenzamos el duelo del amor, uno encima del otro como luchando por alcanzar el placer divino
nos revolvemos con las sábanas, tu mordiéndome en el cuello, yo besándote las piernas
Tu haciendo tu lucha, y yo luchando por tí
nos encontramos alumbrados en la noche por las velas que se consumen al calor de tan delicioso encuentro
somos dos que se aman con el cuerpo, que se desgarran la vergüenza por darse el uno al otro
somos, dos haciéndose el amor hasta que el sol, ese ingrato sol nos sorprende desnudos amándonos los dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario